Nada es lo que parece y todavía hay mucho por descubrir en este planeta; y más aún en la Antártida, un territorio casi inhabitado por humanos pero repleto de otras especies aún en vísperas de ser descubiertas.

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Se trata de una estructura de cuevas bajo el hielo de la Antártida que, a diferencia de lo que conocemos, no es un lugar helado que podríamos juzgar por su superficie, sino que su temperatura roza los 25 grados y la luz se filtra por sus grietas. Las cuevas y túneles son el resultado de miles de años de actividad volcánica —así es, hay volcanes en las profundidades de la Antártida—, en zonas como los alrededores del Monte Erebus. Que no haya una composición detallada de mapas sobre la existencia de estos fenómenos no indica que no existan, sino que todavía se sabe muy poco de ellos.

El continente helado no simplemente alberga vida debajo de la superficie, sino que también, para sorpresa de todos, un recuento realizado por geólogos de la Universidad de Edimburgo ha establecido que podría haber 138 volcanes, a diferencia de los 47 que se conocían hasta ahora.

El estudio de los restos de ADN en la entrada de las cuevas invita a pensar que hay más vida allí abajo de lo que se conocía con anterioridad, según Craig Cary y Ceridwen Fraser, dos científicos a cargo de la investigación. Los restos de material genético coinciden con algunos animales y plantas simples que están también en la superficie, pero hay otras muestras no identificadas que alertarían la existencia de un ecosistema completamente distinto en las profundidades del territorio. Los científicos han encontrado algas, musgos y pequeños invertebrados, y podría haber aún más especies por descubrir.

Es un hecho, que ante la presencia de actividad volcánica, la misma permite la coexistencia de diversas bacterias y hongos debido al calor emanado; pero los investigadores creen que puede haber formas de vida más complejas que las hasta ahora descubiertas. Y los resultados de este estudio abren una puerta hacia lo que podría existir debajo de las capas de hielo: nuevas especies de animales y plantas nunca antes vistas. Lo que sigue es diagramar túneles y mapas del territorio para planificar una expedición y llegar hasta los confines del terreno.

Si bien es importante conocer en profundidad los misterios del planeta en el que habitamos, es aún más importante conservar y respetar lo que desconocemos.

Fuente: Gizmodo, Infobae.
Fuente Foto: La Vanguardia.

Fuente:  María Inés Villola
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