Estar en forma aeróbica podría llegar a modificar el funcionamiento interno de las células y reducir sustancialmente el riesgo de sufrir cáncer de mama.

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Un estudio realizado sobre ratas hembra concluyó que las que estaban en mejor estado físico tuvieron menos posibilidades de desarrollar un cáncer luego de estar expuestas a un conocido elemento cancerígeno.

Estos resultados abren nuevas cuestiones sobre la relación entre la condición física, el ejercicio y los tumores malignos. No solamente depende de una buena condición cardiovascular adquirido mediante las rutinas aeróbicas, que se consiguen realizando actividad física; sino que también esta condición aeróbica es innata.

El nivel de condición física genéticamente hablando varía mucho de una familia a otra y de una persona a otra. Si uno se ejercita aeróbicamente puede aumentar esta condición, así como disminuirla si practica el sedentarismo; sin embargo, la condición genética viene determinada desde el nacimiento, lógicamente.

En las últimas décadas, científicos han abordado la temática sobre cómo nuestra condición física innata puede vincularse con la salud general y por qué. Muchos estudios han reafirmado que quienes se ejercitan diariamente tienden a tener un riesgo menor de sufrir enfermedades. Sin embargo, no nos queda claro aún si esta ventaja es el resultado de actividad física constante o de una privilegiada herencia genética o una combinación de ambas.

El estudio más reciente realizado por investigadores de la Universidad Estatal de Colorado, el Centro Conmemorativo para el Cáncer Sloan Kettering en Nueva York y la Universidad de Michigan, y cuyos resultados se publicaron en Carcinogenesis en el mes de julio, los investigadores decidieron concentrarse en el cáncer de mama.

Dichas investigaciones epidemiológicas han demostrado que estar en forma se vincula con un menor riesgo de presentar esa enfermedad, aunque no se ha establecido el por qué. El experimento se basó en ratas criadas por Lauren Kock y Steven Britton de la Universidad de Michigan.

Para establecer una diferencia entre las ratas “entrenadas” y las perezosas, durante varias generaciones algunas fueron puestas a prueba en cintas de correr. Las que corrieron más sin cansarse fueron separadas del resto para que se aparearan entre ellas, mientras que las que se cansaban antes también fueron reproducidas para luego demostrar la gran diferencia entre las crías en cuanto a su condición física.

Los investigadores utilizaron las crías hembra de madres con capacidad aeróbica distinguidamente alta o muy baja. Estos animales no hicieron ejercicio, de manera que su condición física dependía exclusivamente de su genética.

Antes de que las crías llegaran a la pubertad, fueron expuestas a una sustancia química que provoca cáncer de mama. Luego fueron analizadas de manera frecuente para detectar tumores visibles a lo largo de su etapa adulta. Asimismo, luego de su muerte, buscaron señales de tumores que hubieran sido demasiado pequeños como para detectarse, y analizaron con microscopios las células mamarias para identificar sendos indicios de salud celular.

Las diferencias entre los grupos de animales fueron asombrosas. Las ratas con una condición física precaria tuvieron cerca de cuatro veces más probabilidades de desarrollar cáncer de mama que aquellas con una mejor condición. Además, presentaron más tumores una vez expuestas a la sustancia química cancerígena. También, su proceso de padecimiento de cáncer fue mucho más rápido y atroz en comparación a las otras ratas.

Aparte de esto, la división celular desenfrenada, una marca distintiva del cáncer, fue mayor en aquellas ratas con poca actividad.

El estudio resalta que, incluso sin ejercicio, las crías que nacieron con mejores condiciones físicas fueron notoriamente resistentes al cáncer de mama y mostraron una función celular muy eficiente. Esto demuestra que la mayoría de las personas puede incrementar su condición física innata mediante el ejercicio.

¡A moverse, se ha dicho!

Fuente: The New York Times
Fuente Foto: That Sister

Fuente:   María Inés Villola  Buenas Noticias