Conocé la historia de Guido Petti Pagadizábal, un tenista frustrado que trasladó las enseñanzas de este deporte al rugby para terminar destacándose en el conjunto argentino.

guido

Guido tenía la meta de ser tenista profesional desde pequeño, época en que entrenaba casi todos los días durante horas en una cancha de tenis. Su esfuerzo lo llevó a disputar torneos de grado 2 y 3 en nivel juveniles, y llegó a estar entre los mejores 80 del país, en la categoría de menores de 16 años.

El joven entrenó cinco días a la semana hasta los 15 años, cuando decidió ponerle fin a su carrera de manera abrupta y sin anestesia, debido a que no pudo soportar la soledad (y los viajes permanentes) de un deporte que implica individualidad en varios aspectos de la vida, más allá de la competencia. “De un momento a otro, pasé a dejar totalmente el deporte. No tenía contención, me sentía solo”, recuerda. “No sé si fue positivo en ese lapso, pero sí encontré algo bueno a todo eso: las cosas que me hacen mal y no me ponen cómodo las suelto enseguida”, afirma.

Siete años después, Petti es una de las grandes revelaciones del rugby argentino, con apenas 22 años. “Una de las mayores virtudes de Guido es entender como desprenderse y desligarse rápido de los malos momentos”, explica Fernando Vergara, periodista especializado en deportes. “Si en un partido me doy cuenta de que fallé en algo, no me cuelgo y sigo para adelante”, confirma el rugbier. El joven debutó en la selección mayor en 2014 y es el argentino más joven en llegar al ingoal en una Copa del Mundo, tras convertir un try a –nada más y nada menos que– los All Blacks en el Mundial 2015.

Fuente: La Nación.
Fuente foto: Minuto 80.

Fuente:  Belén Yarde Buller
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