Es mes de junio ha sido muy prolífico en cuanto a importantes hallazgos de la ciencia, especialmente en el campo de la salud. Uno de los mayores hitos ha sido la aplicación de la técnica CRISPR para el tratamiento de la enfermedad de Huntington. Los científicos han logrado ‘interrumpir’ la mutación en el gen de la huntingtina mediante el uso de la técnica de edición de genes, o el ‘cortapega genético’.

Más buenas noticias para la ciencia se han producido en el campo de la oncología. Un equipo de científicos han descubierto una forma de  parar el proceso de metástasis del cáncer. Y, ¿cómo lo han logrado? A través de la nanotecnología. Una extensión de un conjunto de fibras llamadas lamellipodia, unas diminutas ‘piernas’, son las que ayudan a las células sanas a moverse dentro del tejido. Pero con las células cancerosas se producen en exceso. Los científicos han logrado cortar estas protrusiones evitando la migración de las células tumorales.

Nuestro antepasado más antiguo

El conocimiento del ser humano no sólo se ha ampliado en el campo de la medicina, sino que durante este mes hemos descubierto la raíz misma del Homo Sapiens. Nuestro antepasado más antiguo ha sido descubierto por un equipo internacional de científicos del Instituto Max Planck de Biología Evolutiva de Leipzig (Alemania) y del Instituto Nacional de Arqueología y Patrimonio (INSAP, Rabat, Marruecos), unos restos fósiles de tres adultos jóvenes de más de 3.500 años de antigüedad. El hallazgo implica reescribir nuestra propia historia, dado que representan la evidencia fósil más antigua de nuestra propia especie.

La astronomía también ha marcado las páginas de ciencia de este mes de junio. Tras la tercera detección de ondas gravitacionales de la Historia, que confirma la Teoría de la Relatividad de Einsten, tres de los científicos que han hecho posible este hallazgo de la física han recibido el Premio Princesa de Asturias de Investigación Científica 2017. Gracias al observatorio LIGO (Observatorio de Interferometría Láser de Ondas Gravitacionales) y junto al fallecido Ronald Drever, han realizado tres confirmaciones, hasta la fecha, de que las ondas gravitacionales efectivamante existen, a través de la colisión de dos agujeros negros de características desconocidas hasta ese momento, marcando el inicio de un nuevo campo de la astronomía.

Pero este no ha sido el único tanto que se ha marcado en favor de la Teoría de la Relatividad de Einsten. En el mes de junio, se logró medir por primera vez la masa de una estrella gracias a las estimaciones del célebre científico alemán. Einsten nunca estuvo al cien por cien convencido de que se pudiera medir la masa de una estrella a partir de la desviación gravitatoria de la luz emitida por otra estrella. Pero así ha sido, cien años después de las predicciones realizadas por el científico, cumpliendo un sueño póstumo.

El ser humano cada vez amplía más el conocimiento acerca de su propio rincón del universo, pero también sobre estrellas y planetas ajenos a él.

El ser humano cada vez amplía más el conocimiento acerca de su propio rincón del universo, pero también sobre estrellas y planetas ajenos a él. En junio se aprobó la misión espacial PLATO, una expedición europea, con tecnología puntera en el mundo y de procedencia española, que pretende detectar hasta una decena de exoplanetas habitables en un periodo de 3 años.

Las expediciones humanas en el universo no sólo se digiren a conocer mejor el barrio cósmico en el que vivimos, sino también a tener más detalles sobre las inmediaciones de nuestra propia casa. Algunas características del Sol siguen siendo un misterio para nosotros, y por ello la NASA lanzará en 2018 una misión para ‘tocar’ la superficie del astro. Se trata del artefacto que más cerca haya estado jamás de la capa externa del Sol que, misteriosamente, está 300 veces más caliente que su núcleo, y los científicos esperan averiguar el porqué.

Y, mientras ampliamos el conocmiento, otros datos que creíamos tener seguros sobre nuestro universo resultan ser inciertos. Por ejemplo, en junio los científicos han puesto en duda la existencia del inflatón, una partícula hermana del bosón de Higgs que se creía la responsable de la expansión primaria del universo. Además, descubrimos que el cuerpo más antiguo del sistema solar no es el Sol, sino Júpiter, el gigante gaseoso.

Fuente:Muy Interesante

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