Implantar células madre en el cerebro podría extender la vida humana.

“Nuestra investigación muestra que el número de células madre neurales hipotalámicas disminuye naturalmente durante la vida del animal, y esta disminución acelera el envejecimiento, pero también descubrimos que los efectos de esta pérdida no son irreversibles: al rellenar estas células madre o las moléculas que producen, es posible reducir e incluso revertir diversos aspectos del envejecimiento en todo el cuerpo”, comenta Dongsheng Cai, líder del estudio a la revista Nature.

Para estudiar si las células madre del hipotálamo eran la clave del envejecimiento, los investigadores observaron el destino de esas células en un grupo de roedores sanos. Cuando los ratones crecieron, el número de células madre hipotalámicas comenzó a disminuir a la edad de 10 meses aproximadamente, esto es, varios meses antes de que aparezcan los signos habituales de envejecimiento en estos animales. A los dos años de edad -la vejez de los ratones-, la mayoría de las células madre del hipotálamo habían desaparecido.

Decidieron entonces observar qué sucedía si se alteraban selectivamente las células madre hipotalámicas en ratones de mediana edad: “Esta interrupción aceleró en gran medida el envejecimiento en comparación con los ratones de control, y los animales con células madre alteradas murieron mucho antes de lo normal”, aclara Cai.

¿Qué pasaría si añadiéramos células madre al hipotálamo? ¿Contrarrestaría el envejecimiento?

Para responder a esta pregunta, los científicos inyectaron células madre hipotalámicas en los cerebros de ratones de mediana edad cuyas células madre habían sido destruidas, así como en los cerebros de ratones normales viejos. En ambos grupos de animales, el tratamiento retrasó o invirtió el envejecimiento.

Las células madre hipotalámicas parecen ejercer un potente efecto antienvejecimiento al liberar moléculas llamadas microRNAs (miRNAs). No están involucrados en la síntesis de proteínas, sino que desempeñan un papel clave en la regulación de la expresión génica. Los miRNAs se empaquetan en pequeñas partículas llamadas exosomas, que las células madre hipotalámicas liberan en el líquido cefalorraquídeo de los ratones.

Extrayendo exosomas que contenían miARN de células madre hipotalámicas de los ratones, los investigadores decidieron inyectarlos en el líquido cefalorraquídeo de dos grupos de ratones: ratones de mediana edad cuyas células madre hipotalámicas habían sido destruidas y ratones normales de mediana edad. El resultado fue que disminuyó significativamente el envejecimiento en ambos grupos de animales, no solo en cuestión de tejidos o resistencia muscular, sino en coordinación, comportamiento social y capacidad cognitiva.

Este hallazgo ha sido completamente nuevo e inesperado y aunque no hay garantía de que la misma función fisiológica funcione en los seres humanos, podríamos estar ante el primer paso para la efectiva ralentización del proceso de envejecimiento y el tratamiento de enfermedades relacionadas con la edad.

Fuente: Hypothalamic stem cells control ageing speed partly through exosomal miRNAs. Nature (2017) doi:10.1038/nature23282

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