No conseguía trabajo en Durazno, Uruguay, su pueblo natal. Actualmente reside en Suiza y ayudó a Emmanuel Macron a desarrollar un software de código abierto. ¿Cómo lo hizo?

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Álvaro Videla reveló su historia de vida en Medium –servicio de publicación de blogs fundado por los creadores de Twitter– a través de un artículo titulado “Cómo pasé de vender comida en la calle a trabajar para las mejores firmas en tecnología”. Se trata de un relato que explica como este joven de 35 años aprendió por sus propios medios a programar, sin haber asistido a la universidad.

“En mi ciudad natal, mi esposa trabajaba largas horas por unos escasos 160 dólares al mes. Sí, eso es 1920 dólares al año. Habíamos sacrificado nuestro tiempo juntos para poder ser maestro y conseguir un trabajo mejor”, expone Videla, que agrega que comenzaron a vender pastas de puerta en puerta para generar un ingreso extra. “Nos pasábamos todo el fin de semana haciendo 2000 ravioles para ganar unos 500 pesos (uruguayos), algo así como 20 dólares, sin contar los gastos”, recuerda.

Ante la ansiedad que le generaba la situación, y la desesperación que lo invadía por no encontrar trabajo en su pueblo rural, Álvaro decidió siguió el consejo de un amigo que estaba estudiando ingeniería informática en la Universidad de Montevideo. “Hay una empresa grande, Live Interactive, donde siempre están buscando programadores. Quizá podrías buscar un trabajo ahí. Pagan realmente bien”, le dijo.

Videla comenzó a estudiar en un ciber –no tenía internet en su casa–, donde veía tutoriales online. Luego se fue perfeccionando gracias a unos libros sobre programación que le regaló una tía que vivía en Estados Unidos. Estos conocimientos, junto con el desarrollo de un sitio web para Durazno, le abrieron las puertas en Live Interactive, aquella compañía que le había recomendado su amigo. En 2008 le ofrecieron seguir sus labores en China y no lo dudó.

El joven desarrolló un software llamado RabbitMQ que permite optimizar tareas y que fue utilizado por el presidente de Francia, Emmanuel Macron, para enviar mails en búsqueda de nuevos votos. “De la misma forma que un supermercado utiliza colas para ordenar a los clientes a medida que estos proceden a pagar por los artículos que desean comprar, las computadoras también utilizan un sistema de colas para organizar el orden en que las tareas deben ser llevadas a cabo, desde el envío de mails hasta notificar a nuestros amigos de Facebook que le hemos puesto me gusta a uno de sus comentarios”, explica Álvaro.

 A su vez, y tras seis entrevistas, logró entrar en Apple, para brindar sus servicios de manera remota –residiendo en Suiza– durante dos años. Actualmente trabaja en Migros como desarrollador web.

Fuente: InfoTechnology, Medium.
Fuente foto: AFUP PHP.

Fuente: Belén Yarde Buller
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