Pequeñas dosis de felicidad diaria ayudan a vivir más.

Las buenas noticias tienen eso, que son buenas, que nos producen alegría, que las deseamos, que nos hacen sonreír, que nos dan sensación de felicidad e incluso de paz y que son buenas para nuestra salud.

Ya en 2011, el estudio “La Felicidad y la percepción de la salud”realizado por la Universidad Complutense de Madrid y el Instituto Coca-Cola de la Felicidad concluyó que:

  • Cuanto más satisfechos estemos de nuestra vida, mejor percepción tendremos de nuestra salud.
  • Las personas menos felices, tienen más problemas de salud.
  • Ante un problema de salud, las personas felices tienden a percibir que se sienten mejor.
  • La felicidad puede verse afectada por la enfermedad, pero el optimismo y el apoyo social y familiar pueden amortiguar esta pérdida de felicidad.

Es decir, rodearse de personas optimistas y felices, no sólo nos ayuda a estar más sanos, sino que también nos ayuda a superar las dificultades de salud. Y las personas optimistas generalmente lo que hacen es compartir noticias buenas o una visión diferente de las cosas.

En este sentido, un nuevo estudio realizado en Oregón – Estados Unidos – por la Universidad de Gonzaga entre 162 parejas militares después del 11 de septiembre, demuestra que compartir buenas noticias, sobre todo con tu pareja, amortigua la soledad y el déficit de sueño después de una experiencia difícil.

La Universidad Autónoma de Madrid publicó recientemente otro estudio en el que analizaba el bienestar y su relación con la mortalidad y demostraba que pequeñas dosis de felicidad diaria ayudan a vivir más. Incluso parece indicar tener diversos momentos de felicidad durante el día tiene un mejor efecto que la sensación generalizada de satisfacción.

Es posible que todo ello tenga que ver con la oxitocina, la hormona que facilita el parto y la lactancia, pero también llamada la hormona del amor o de los vínculos emocionales porque se libera con los abrazos y los besos. Parece ser que esta hormona pudiera ayudar a nivelar el estrés, la presión arterial e incluso la inflamación intestinal. 

Hay gran cantidad de estudios que muestran cómo reduce el dolor, ayuda a curar heridas, reduce la obesidad, ayuda a superar la depresión postparto, puede incrementar la fertilidad masculina y femenina, estimular la segregación de la hormona del crecimiento, por poner solo unos ejemplos.

Por todo ello, sigue estos consejos:

  • Rodéate de personas optimistas, que te den buenas noticias y palabras de ánimo en los momentos difíciles.
  • Transmite buenas noticias a los que te rodean, no sólo les harás más felices sino que también les ayudarás a estar más sanos.
  • Ante una situación difícil, sé realista, pero intenta ver el vaso medio lleno y cuéntaselo a los demás
  • Sonríe, a pesar de las tristezas. Siempre hay algo por lo que sonreír, aunque a veces haya que hacer un esfuerzo. Vale la pena, tu salud te lo agradecerá.

Y recuerda: ¡Dentro de unos días, el Domingo de Resurrección tendremos una gran noticia que compartir!

Fuente: Aletei  –  (Colaboración de Pablo)