La historia de Miguel Ángel es sumamente inspiradora y demuestra que, cuando hay voluntad, los sueños pueden cumplirse. 

 

La carrera de más de 600 participantes había terminado, los premios se habían repartido y quedaban unas 50 o 60 personas juntando todo para dar por finalizado el evento, cuando una mujer se acercó a una de las organizadoras para avisarle que aún quedaba un corredor en camino. Se trataba de su marido Miguel Ángel, un hombre que había recibido un trasplante de hígado y casi no podía correr.

Para demostrarse que “podía con todo” y con una remera con la insignia “corro por mi donante”, el hombre logró llegar a la meta y fue felicitado por todos los presentes, que aplaudían entre ojos vidriosos y cánticos el gran logro de Miguel.

La historia fue relatada por una usuaria de Twitter:

Fuente:
Belén Yarde Buller
Buenas Noticias