La dieta se encuentra anclada a una ciencia milenaria que se enfoca en la toma de conciencia del propio cuerpo


Con un claro enfoque en la toma de conciencia del propio cuerpo, el doctor Suhas G. Kshirsagar presentó en su libro “La dieta de fuego” un nuevo plan alimenticio de 30 días de duración.

“Es un grito de batalla para cualquiera que no haya logrado perder peso de manera permanente ni descubrir la verdadera salud”, afirma el autor especializado en esta ciencia oriental que apunta a procurar el equilibrio entre el cuerpo, la mente y el espíritu para una vida plena.

El plan está basado en la dieta ayurvédica pensada por Kshirsagar en donde se propone incorporar alimentos que enciendan el “fuego” digestivo. Y es que, según el especialista, la poca energía, el caos de peso corporal, los desórdenes digestivos, el poco sueño, los dolores de cabeza, la baja de libido y las señales de inflamación constante son algunas de las consecuencias de este desorden que tiene un común denominador: un fuego digestivo débil.

“Si no mantienes tus fuegos digestivos ardiendo sin problemas, no perderás peso en forma permanente ni lograrás la salud vibrante con que siempre has soñado”, explica el médico.

Pero, ¿cómo funciona? En el ayurveda, un sistema digestivo saludable se ve como la piedra angular del bienestar. Como tal, se cree que la enfermedad y el desorden surgen de una digestión deficiente. El fuego digestivo simplemente se refiere al metabolismo del cuerpo, el proceso de convertir los nutrientes de la comida en energía para las células que sostienen la vida.

El plan ayurvédico tiene una duración de 30 días y, de ese modo, se enciende el metabolismo, se pierde de peso y se restaura el balance natural y autocurativo del cuerpo. Según el autor, al apoyarse en las prácticas y los principios indios ancestrales, esta dieta revela la clave para optimizar la digestión y dar paso no solo a la pérdida de peso sino a un estado inmejorable de salud.

Los cuatro componentes de la dieta del fuego:

  1. Comer alimentos específicos y beber ciertos líquidos calientes que alimentan y avivan el metabolismo.
  2. Ayunar entre comidas
  3. Hacer que la comida sea lo más importante durante el día
  4. Limpiar el organismo

Fuente: Infobae