Rodrigo Castillo, Director Ejecutivo de la Asociación de Empresas Eléctricas 

La igualdad de género, para que sea efectiva, requiere hacerse cargo de diversas dimensiones del problema. Entre ellas, la primera es estrictamente cultural. Hay muchos, hombres y mujeres, que aún dudan de la multiplicidad de capacidades, agudizan los estereotipos y barreras injustas en las que continúan imponiendo un rol de género. “Las mujeres sí son capaces de realizar cualquier función, sin embargo, algunos trabajos muy demandantes son imposibles de compatibilizar con otros roles como los familiares”.

Una segunda dimensión es seguramente más burda, pero por desgracia, aún presente. “Las mujeres no están hechas para ciertas funciones”. No tienen la misma lógica racional. No tienen la misma fuerza. No tienen la misma agresividad. Sobre estos casos, no hay mucho más que decir que en 2019 el 54% de las personas seleccionadas para ingresar a nuestras universidades son mujeres.

Al mirar los desafíos de la industria eléctrica en materia de equidad de género, podemos hacerlo desde muchas ópticas. El número de mujeres en general, en funciones de jefatura, el número de ingenieras o el de altas directivas. Y al hacer este ejercicio podremos mostrar el vaso muy vacío o que poco a poco se llena. Sin embargo, la distancia que debemos recorrer seguirá siendo enorme.

La gran labor que ha hecho el Ministerio de Energía con la Agenda de Género y con la mesa público privada Energía + Mujer son varios centímetros cúbicos de avance. Gracias a esta invitación, logramos también constituir en nuestro gremio un grupo de trabajo que nos ha permitido el intercambio de buenas prácticas no sólo sobre género, también sobre diversidad e inclusión en edad, discapacidad o nacionalidad.

De acuerdo a la última Encuesta de Energía y Género, de 2018, en 48 empresas del sector sólo el 12% de los cargos en directorios y gerencias generales son integrados por mujeres. Y en la industria eléctrica sólo llegan al 22% del total de trabajadores.

En marzo de 2019 conoceremos nuevas cifras. La mayor inclusión de mujeres en todos los ámbitos, pero muy en particular en sectores tradicionalmente técnicos y masculinos, es un deber, una obligación, pero mucho más que eso, una enorme oportunidad.

Fuente:PROhumana
RSSMix.com Mix ID 8156608