Nuestro amigo y colaborador de Red de Buenas NoticiasNorberto Worobeizyk, gusta de compartir con todos nosotros lo que a él le ha brindado mucho mas de una mejor calidad de vida

Estimados lectores, espero que todos se encuentren bien de salud.

Siento la  extrema urgente necesidad, de transmitirles mi experiencia, sobre los excelentes resultados positivos, desde el momento en él que decidí cambiar, mis malos hábitos alimenticios, por una alimentación consciente, nunca es tarde para cambiar tenga la edad que se tenga.

Si bien nunca tuve ningún tipo de vicios, hasta los 35 años de edad, cotidianamente me alimentaba casi como todo el mundo, influenciado por las malas costumbres, publicidades engañosas, y mensajes subliminales nocivos, presentes hasta en los días actuales, agravándose por la total falta de conocimientos al respecto.

No practicaba seriamente, ningún deporte competitivo, más que ir a pescar, acampar y andar en bicicleta, porque siempre fui amante de la naturaleza. Y en mi época el deporte era cosa de ricos, cabe agregar, que a los 23 años ya tenía 3 hijos, y tenía que trabajar mucho para mantener a la familia, así que nada de pensar en ir a un club a practicar deportes.

Les cuento que en esa época, tuve una inesperada  experiencia muy  dramática, al estar sólo, presente, en el preciso momento en el  que ocurrió un terrible accidente, en él Paraná de las Palmas, donde explotó una lancha, con 5 personas a bordo y sólo conseguí salvar a tres de ellas, por desconocer las técnicas de salvamento, y estar muy preocupado por mis pequeños tres hijos, a los que tuve que dejar solitos en la orilla, mientras actuaba en él rescate.

A partir de esa traumática experiencia, juré que nunca más, nadie moriría ahogado delante de mí y decidí hacer el curso de guardavidas en la asociación cristiana de jóvenes.

Al poco tiempo de haberme recibido, uno de mis compañeros, me invitó a participar en él primer trihatlon, que se realizaría en la argentina, en la ciudad de Mar del Plata.

Lo miré y le pregunté que era un triahtlon, dado que jamás en mi vida tuve contacto con deportes competitivos, y no tenía la más mínima idea de que se trataba.

Cuándo mi amigo y colega, me explicó que, en el triatlon ironman, había que nadar 4 kilómetros, andar 180 kilómetros en bicicleta y al final correr la maratón de 42 kilómetros, pensé que era un chiste.

Cuándo me explicó que en éste primero las distancias eran  de sólo 1500mts de natación, 40 kilómetros de bicicleta y 10 kilómetros de atletismo, basándome en los excelentes resultados obtenidos, por la sabia decisión en los cambios en mis malos hábitos alimenticios  y en él perfecto estado físico, que había adquirido durante el año, en el curso de guardavidas, decidí aceptar y prepararme, ya que tenía 10 meses para hacerlo.

Fue precisamente en esos momentos, que comencé a investigar y estudiar, sobre cómo alimentarme consciente mente, para mejorar el rendimiento y la calidad de vida, pensando ya, en planificar, una longevidad sana y productiva cómo la que tengo, ya que siempre comento que tengo 72 años cronológicos pero 30 biológicos.

Llegó el día de la competencia , no tenía bicicleta y un vecino, me presto una bici antigua inglesa, con la cuál participé, que tenía colgada en la cochera, desde  hacía más de 30 años, lo más cómico era que tenía timbre y dos espejos.

Y hoy tengo él orgullo de poder decir que pertenezco a ese selecto  pequeño grupo de locos, denominado los “dinosaurios”, que corrimos el primer trihatlon de la argentina en  un día de pésimas condiciones climáticas, muy adversas.

Siempre que puedo, repito que mi meta es “morirme sano y joven lo más tarde posible”.

El principal mensaje que pretendo transmitirles es que, basado en mis excelentes resultados, intentar inspirarlos a animarse a hacer los cambios en éstos campos, sobre la alimentación y el sedentarismo que matan silenciosamente más que las guerras y los accidentes, y marcan la diferencia a la hora de un imprevisto accidente, enfermedad etc.

Una de mis principales sugerencias es, que cambien la palabra comer por la de alimentarse.

Cuando comemos comida chatarra lo hacemos con los ojos engañando a nuestro estómago, que al poco tiempo, nos pide comida nuevamente.

Cuando nos alimentamos conscientemente nuestro estómago y todo nuestro organismo está equilibrado, feliz y satisfecho., por haber recibido energía suficiente por haber escogido  los correspondientes buenos alimentos.

Importante es tomar consciencia que normalmente se come 3 o 4 veces más de lo necesario.

Sugiero que las porciones de los alimentos sean de una palma abierta sobre él plato.

Sugiero eliminar todo tipo de comidas no naturales, gaseosas, sal, azúcar, quesos , lácteos, harinas blancas, galletitas, facturas alfajores, comidas envasadas con conservantes, todo tipo de alcoholes, fiambres, etc.

Acostumbrarse  a comer frutas naturales crudas, legumbres, cereales, huevos y pollo de campo de ser posible,  verduras  crudas o al vapor, pescados, ensaladas de todo tipo, sopas de verduras y de vez en cuando carnes rojas y sobre todo prestar mucha atención a la cantidad y  calidad de agua que se bebe.

Es  muy importante controlar que las personas de la tercera edad se estén hidratando constantemente, porque es muy común que a esa edad, no se tenga sed.

Vale aclarar que no soy médico, ni poseo ningún tipo de diploma profesional, que me  habilite a indicar ningún tipo de dieta, pero si, puedo transmitirles mis experiencias con la alimentación consciente.

Un cálido abrazo para todos, y cómo de costumbre, estoy a disposición para preguntas, dudas etc.

Norberto Bruno Worobeiyk

woro92001@yahoo.com.ar

Fuente: Red de Buenas Noticias