Lo hizo inmediatamente después de graduarse. Se inspiró en un programa similar que se lleva a cabo en la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Nottingham.

Acostumbrada a cuidar y curar a animales silvestres desde pequeña, ayudando a su madre y a su abuela en esa labor, Ruby Shorrock decidió emprender un camino similar. La joven veterinaria abrió una clínica totalmente gratuita para asistir a las mascotas de personas en situación de calle, que se nutre del trabajo voluntario de estudiantes. “Los animales son buenos para la salud mental de las personas y los beneficios, así como la responsabilidad y la rutina que conlleva tener una mascota, son mayores que las de renunciar a ellas”, explica.

Basándose en un programa de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Nottingham, Shorrock lidera Trusty Paws Clinics —clínica de patas confiables, en inglés— en Glasgow, Escocia, que ya ha ayudado a 100 animales con necesidades que variaron desde cuidados básicos —vacunación y control parasitario— a problemas serios de salud, como infecciones y cirugías.

Los resultados fueron tan positivos que comunidades de Edinburgo y Bristol se han acercado a Shorrock para pedirle consejos con el objetivo de empezar programas similares en esas ciudades. “Tratamos de promover el lazo entre humanos y animales, porque no cuenta con el reconocimiento suficiente”, concluye Ruby.

Fuente:Belén Yarde Buller
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