El alzhéimer es una enfermedad neurodegenerativa y a la hora de comunicarnos con alguien que la padece, hay varios puntos que debemos tener en cuenta.


La enfermedad se da por lo general en personas adultas.

La enfermedad de Alzheimer es la forma más común de demencia, es incurable y terminal, y aparece con mayor frecuencia en personas mayores de 65 años de edad,​ aunque también en raros casos puede desarrollarse a partir de los 40 años.

Este mal es algo realmente horrible  para la persona que lo padece pero también para los familiares y las personas allegadas a ella, ya que en un lapso de tiempo determinado, esa personas deja de ser ella. La enfermedad le roba, de poco, todo lo que un día fue.

Se estima que en todo el mundo hoy en día existen más de 46 millones de personas que viven con esta terrible enfermedad y las cosas no se ven muy alentadoras, ya que si no se descubre algo para tratarla, para el 2030 se cree que el número de afectados puede llegar a subir hasta casi los 75 millones.

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Si bien no se sabe con exactitud que la provoca, los especialistas apuntan a que la culpable es una proteína que se acumula en un lugar del cerebro que recibe el nombre de hipocampo y que encarga de la memoria. Según creen, estas proteínas llamadas beta-amiloides atacan primero a los recuerdos a corto plazo, para luego ir destruyendo otras facultades. El habla es uno de los primeras habilidades afectadas.

Una de las principales cosas que debemos tener en cuenta a la hora de tratar con una persona que padece la enfermedad es la manera de comunicarnos con ellas, ya que la enfermedad los lleva a volverse personas más rígidas, irritables y apáticas, por lo que debemos tener mucho cuidado en ese momento.

El cariño es una gran arna ante esta enfermedad

Según los especialistas debemos ponernos bien de frente y hablarles de manera suave y gesticulando lo menos posible ya que si, por ejemplo, les hablamos muy fuerte, pueden llegar a creer que estamos enojados. Además también aclaran que debemos caer en la de hablarles como a niños porque tampoco corresponde.

Ante la perdida de vocabulario de la personas que para pedir un vaso puede llegar a decirnos, “dame eso que sirve para tomar agua”, los especialistas piden empatía.

“Una vez que la degeneración avanza y llega a una fase moderada, la comunicación debe cuidarse más, si cabe. Las frases han de ser aún más sencillas y breves, y hay que tener en cuenta que llegará un punto, antes o después, en el que las personas enfermas ni comprendan lo que se les dice ni sepan expresar lo que sienten. Es ahí donde entra en juego más que nunca el lenguaje no verbal, y lo hace en ambas direcciones. Desde el punto de vista de los enfermos, por ejemplo, si no recuerdan la palabra o apenas pueden expresar un concepto, ¿cómo señalan, por ejemplo, que quieren ir al baño?. Hay que aprender nuevos signos. En ese caso hay que ver cómo la persona se levanta, se vuelve más inquieta, quiere abrir una puerta, siente malestar… hay que tener mucho ojo para estas cosas”, expresó Arminda Albarracín, psicóloga clínica.

Cuando llega la etapa final, en la que los pacientes ya casi no hablan y solo emiten solo sonidos, se le llama mutismo. Es aquí donde las personas que rodean al que padece la enfermedad deben tener paciencia y dejar que aflore el cariño, el respeto y recordar que con esto lograremos mucho más que con los nervios. Según los especialistas responden de manera muy favorable a los componentes emocionales, como los abrazos o los besos.

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Fuente: El País

Fuente: Cómo hablar con una persona que tiene alzhéimer. Por Salud 360.

Fuente:  Salud 360