Tiene 16 años y, junto a sus alumnos que buscan no dejar de estudiar debido al coronavirus, recibe ayuda en una zona vulnerable de Monte Sinaí (Guayaquil, Ecuador)

Realidad de Dios. Ese es el nombre de la cooperativa ubicada en una loma de Monte Sinaí, al noreste de Guayaquil, Ecuador. Por estos días la prensa local ha hecho foco en una acción que está vinculada a la educación, aspecto que ha llenado de preocupación a muchos en América Latina en tiempos de coronavirus.

La protagonista se llama Dennisse Toala Pérez, a quien también se la menciona como “Súper Dennisse”. Se trata de una joven de 16 años que lleva varias semanas ayudando a un grupo de escolares a no abandonar sus estudios (debido a la crisis sanitaria difícilmente podrían aprender a través de las tecnologías y dispositivos que se imponen a nivel mundial en estos casos).

“No tenemos celulares en la casa y mi esposo está sin trabajo”, expresa una habitante de Monte Sinaí a El Universo. Precisamente, sus dos hijas son alumnas de esta joven.

Es que verdaderamente el trabajo que ha estado desarrollando esta joven merece amplios reconocimientos, pues no solo su caso expresa amor, sino también perseverancia debido a las condiciones en las que tiene que hacer su trabajo: bajo árboles, piso de tierra y bancas de madera.

Imágenes (hacer click en galería): 

GUAYAQUILHogar de Cristo

Lo que sucede con muchos niños que no pueden seguir estudiando por carecer de recursos para recibir clases virtuales es un hecho que se ha profundizado de manera directa en varios países de América Latina. No han sido poco los casos y ejemplos heroicos de superación ante la adversidad. Desde conexiones extrañas, hasta solidaridad latente (algunos casos han sido reportados por Aleteia).

Para Dennisse esto representa un verdadero dilema, algo que también es compartido por Alexandra Cortez, mujer vinculada a Hogar de Cristo en Ecuador y quien recuerda al medio ecuatoriano que esta joven de 16 años ha estado vinculada esta organización a través de diversos proyectos sociales.

Pero el caso de Dennisse y sus alumnos ha estado tocando corazones en Ecuador y algunas instituciones han estado colaborando con insumos. En los últimos días –trascendió gracias a El Universo– desde la municipalidad de Guayaquil llegó ayuda para Dennisse y sus alumnos.

En el siguiente tuit se puede ver una colaboración que ha llegado a diversas cooperativas del norte de Guayaquil:

 

En tanto, se indica que Dennisse, quien aspira a un bachillerato internacional, aún no decidió su futura profesión. No obstante, claro está, no descarta dedicarse a la docencia (a partir de esto cualquier pudiera pensar que en corazón esto suena con mucha fuerza).

Fuente: Pablo Cesio
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