Así lo determinó un estudio del INTA. La investigación formó parte del Programa ProHuerta, que apunta a mejorar y diversificar la alimentación de las familias, escuelas, instituciones y organizaciones de la comunidad.

Un estudio realizado por técnicos de la Estación Experimental Agropecuaria INTA del Área Metropolitana de Buenos Aires arrojó que tener una huerta familiar permite un ahorro de hasta 3200 pesos al mes, esto sumado a que este tipo de alimentación nos asegura el acceso a vitaminas de alta calidad. La estimación, aclaran los expertos, responde a un manejo de la huerta utilizando las técnicas agroecológicas que propone el Programa ProHuerta, impulsado por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria.

Para llegar a estas conclusiones, los investigadores tomaron como base una superficie cultivada de 152 metros cuadrados, donde se puede producir hasta 1154 kilos de alimento, localizada en un predio del Centro Demostrativo Hospital Italiano —San Justo, partido de La Matanza. Allí se logró un aporte de potasio suficiente para 4 adultos y niveles de vitamina C superiores a los requeridos durante todo un año.

“Teniendo en cuenta que el precio de las hortalizas sufre una gran variación estacional y temporal se realizó una actualización a valores promedios de noviembre 2017 cuánto seria el ahorro equivalente utilizando como base precios mayoristas del Mercado Central de Buenos Aires ajustados a precio minorista. De esta manera se asimila a un valor más representativo de las verdulerías. En esta situación el ahorro representaría alrededor de $ 3.270 promedio mensual”, precisó el coordinador del Programa ProHuerta AMBA–Delta, Francisco Pescio. Pescio.

“Si se toma en cuenta que muchas familias no acceden a una cantidad adecuada de verduras por no contar con ingresos suficientes, la huerta familiar es un excelente camino para que todos los habitantes de nuestro país puedan acceder a alimentos saludables y nutritivos”, concluye la tesis.

Fuente: INTA.