El ácido docosahexaenoico (DHA, por sus siglas en inglés) es un ácido graso de la familia de los Omega-3 presente en algas marinas y en los peces que las comen. En los últimos años, muchas investigaciones han dado cuenta de sus beneficios en todas las etapas de la vida, principalmente por su rol en el buen funcionamiento del cerebro y el corazón. ¿Cómo interactúa el DHA con los órganos más importantes de nuestro cuerpo y cómo podemos incorporarlo al cuidado de nuestra salud?

El DHA en el cerebro adulto

Por exorbitante que suene, el cerebro humano contiene más de 100.000 millones de células (casi 15 veces la población de la Tierra al servicio de nuestra mente). Al igual que sucede con el resto de nuestros órganos, con el paso del tiempo y las exigencias de la vida diaria, el cerebro sufre un proceso natural de deterioro, lo que afecta algunas de sus funciones. Como los ácidos grasos Omega-3 son los elementos básicos de composición de las células cerebrales, la incorporación de DHA en la dieta diaria de adultos sanos permite prevenir el envejecimiento cognitivo y contribuye a una buena memoria, favoreciendo la agilidad mental.

Además, numerosos estudios sostienen que el DHA ayuda a la prevención de enfermedades neurodegenerativas y su consumo en dosis altas (más de 200 mg y hasta 2500 mg diarios) podría contribuir a reducir los síntomas de depresión y ansiedad.

El DHA y el corazón

Pero no todas las buenas noticias son solo para nuestro cerebro: el DHA también coopera con el buen funcionamiento del sistema cardiovascular. Protege nuestro corazón ayudando a reducir los triglicéridos y a aumentar el colesterol llamado “bueno” (o HDL). Además, regula la presión arterial, reduciendo la inflamación de los vasos sanguíneos.
Todo esto favorece la buena circulación de la sangre a través de nuestro cuerpo, lo que no solo nos permite mantener equilibrada la actividad cardíaca: también impacta, directamente, en la salud del sistema nervioso, ayudándonos a prevenir accidentes cerebrovasculares. Además, como gran parte del tejido del corazón está compuesto por moléculas de DHA, su incorporación al organismo fortalece su estructura.
¿Cuáles son los alimentos con DHA?
Como sabemos por nuestro ya conocido ALA (ácido alfa-linolénico, presente en el aceite de Chía), el cuerpo humano no fabrica sus propios ácidos Omega-3. De modo que no genera DHA. Por eso es tan importante incorporarlo mediante una dieta que contenga las dosis de ácidos grasos que nuestro cuerpo necesita.

Los alimentos más ricos en DHA son:
los pescados de agua fría, como atún, caballa, anchoas, sardinas y salmón (uno de sus exponentes más destacados, ya que de cada 100 gr de carne de este pescado azul pueden obtenerse, aproximadamente, 2.260 mg de ácidos Omega-3);las carnes de animales alimentados con pasto;frutos secos, como nueces y almendras;las algas y  algunos vegetales como la espinaca, aunque en menor medida.

Como con la alimentación habitual una persona promedio no alcanza a cubrir su necesidad básica diaria de DHA, es frecuente el uso de suplementos dietarios a base de este ácido graso esencial para asegurar un consumo mínimo saludable y beneficioso.

Ya sabés qué es el DHA y cómo ayuda a nuestro cuerpo; ahora ¡a sumarlo a tu dieta!

Autora: Dra. Paola Harwicz- (MN 84.182).
Especialista en Cardiología (UBA) y Nutrición (Universidad Favaloro).

Fuente: Linea CHIA Bago

Viviana Martinez – Counselor   –   Corresponsal de RBN