Los residuos que llegan al famoso archipiélago ecuatoriana volvieron a ser noticia en las últimas horas por su magnitud. En medio de esto, hombres de buena voluntad que han salido a ofrecer una respuesta a pesar de que los desafíos siguen siendo muy grandes, tal cual se confirmó a Aleteia

¿Qué fue lo que no se vio en los últimos días en la isla Galápagos? Desde botellas de plástico, sacos de azúcar, restos de sillas, pedazos de telas, además de tortugas e iguanas entre residuos o peces muertos en botellas.

Un reciente artículo publicado en el medio local El Universoasí lo presentó e informó que se trata de residuos que llegan a Ecuador continental desde sitios como Perú, Chile, Colombia o China.

“Custodios”

En medio de esto, y la necesidad de rever aquello de usar-tirar que está impactando esa vasta zona de la “casa común” (Laudato Sí), un grupo de voluntarios (bien podría valer también la expresión “hombres de buena voluntad”) que se han levantado bien temprano para ofrecer respuestas a través de las tareas de limpieza.

“Tomaremos los sacos, nos pondremos guantes y clasificamos por material: plástico, vidrio, metal”, fue la expresión de uno de esos voluntarios, reproduce El Universo.

Desde el propio Parque Nacional Galápagos se han difundido, en sus redes sociales, más imágenes de lo que ha sido esta acción en medio de imágenes desalentadoras.

La solución no es solo recoger desechos

Más allá de la puesta en marcha de los trabajos en Galápagos, también aparece de fondo el origen del residuo con el reclamo de una migración hacia materiales que sean biodegradables.

Queremos que todos vean en carne propia la basura oceánica que llega a nuestras costas. Son desechos plásticos que no se generan en Galápagos, pero tenemos la responsabilidad de recogerlos porque afectan a la biodiversidad de nuestro archipiélago y a la del mundo”, reflexionó el director del Parque Nacional Galápagos, Danny Rueda, en diálogo con ese medio.

El propio Rueda encontró un pez muerto dentro de una botella de vidrio e insistió:

Es inaceptable que los empaques terminen en un lugar inadecuado como nuestros océanos o comunidades y por eso nace nuestro compromiso con el Programa de Limpieza Costera y cómo desde el lado educativo y la sensibilización podemos generar un impacto positivo”.

Tan solo el pasado 18 de septiembre se recolectaron 1.6 toneladas de desechos en las islas Galápagos.

Finalmente, desde Galápagos se confirmó a Aleteia que si bien esta labor contra los residuos en el Parque Nacional es muy loable, el desafío con respecto a la temática sigue siendo desafiante. Sin dudas algo que, se entiende, requiere también una formación imperiosa de la población local para que la limpieza no quede en manos de pocos voluntarios.

Colaborar para construir la “casa común”

Ante este panorama (y lo que se está haciendo para frenar el impacto) el recuerdo una vez más del llamado del propio papa Francisco en el punto 13 de su encíclicaLaudato Sí:

“El desafío urgente de proteger nuestra casa común incluye la preocupación de unir a toda la familia humana en la búsqueda de un desarrollo sostenible e integral, pues sabemos que las cosas pueden cambiar. El Creador no nos abandona, nunca hizo marcha atrás en su proyecto de amor, no se arrepiente de habernos creado. La humanidad aún posee la capacidad de colaborar para construir nuestra casa común”.

 

Fuente: Pablo Cesio
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